jueves, 30 de octubre de 2008

Día de todos los Santos.


El 1 de noviembre se celebra en España el Día de todos los Santos, esta festividad está dedicada a la memoria de los difuntos y gran parte de la población se dedica a visitar los cementerios para llevar flores a sus familiares fallecidos o seres queridos ausentes. Es el día que más flores se venden en España; sobre todo el crisantemo, flor que en Asia simboliza longevidad y en Japón es símbolo de felicidad además de ser el sello de la familia imperial.
Esta fiesta fue instaurada en la tradición católica por el Papa Bonifacio IV, inicialmente el día 13 de mayo, para consagrar así el "Panteón de Agripa" dedicado al culto de la Virgen y los mártires. El Papa Gregorio III (en el S.VIII) cambia la fecha por la del 1 de noviembre para contentar a los pueblos paganos convertidos al cristianismo que se negaban a abandonar sus fiestas y tradiciones. En la época precristiana, la víspera del 1 de noviembre, se celebraba en el mundo celta el "Sambein", marcando así el final del verano y las cosechas y dando la bienvenida al frío y la oscuridad. Se creía que el dios de los muertos permitía regresar a los muertos y así podían ponerse en contacto los druidas con sus antepasados. Este sería el origen del actual "Halloween" que tras ser integrado y mezclado por la cultura romana, pasó a ser llamado por la cristiandad "All Hallow´s Eve" (Vigilia de Todos los Santos) y posteriormente fue transformándose con el paso de los siglos hasta lo que hoy en día conocemos como "Halloween". España, país de fuerte tradición católica, ha ido incorporando a la seriedad de su festividad religiosa, esa otra cara lúdica importada de los EEUU en la que los niños, disfrazados de seres de ultratumba, recorren las casas de los amigos y vecinos pidiendo "trato o truco".
En Japón también se celebra actualmente el Halloween al estilo americano pero sin el carácter religioso, sólo como fiesta con disfraces, etc. Pero es entre los días 20 y 26 de septiembre al producirse el equinoccio de otoño (Aki no Higan, 秋の彼岸), cuando los japoneses recuerdan a sus antepasados, visitan sus tumbas llevando flores, arroz y agua, acuden a los templos budistas para rezar, etc.
Además es en agosto, tiempo de calor y humedad insoportables en Japón, cuando se celebra el "Obon お盆" fiesta también dedicada a los espíritus que en la noche regresan a sus casas. Las familias decoran las casas con comida y flores para incitar a entrar en los hogares a sus antepasados. Se prenden fuegos de bienvenida, se colocan faroles en la entrada de las casas, y fuego de despedida para el viaje de regreso al más allá. En la noche, con música alegre para los espíritus, se baila el "Bon-odori, 盆踊り", una especie de abrazo acogedor tras el largo camino.
Al final, lejos de fechas marcadas, lo importante es llevar siempre con nosotros, alegremente, el recuerdo y el ejemplo de nuestros antepasados e intentar ser dignos herederos de sus buenas enseñanzas. Aprender de sus aciertos y tratar de evitar sus errores.


Festival de Obon.

1 comentario:

Juancar dijo...

Muy interesante las costumbres japonesas.

Un saludo!!