lunes, 8 de diciembre de 2008

Sawara (サワラ).

En Okayama (岡山) descubrí uno de los mejores pescados que he comido en sashimi: llamado Sawara (サワラ) en japonés (Scomberomorus niphonius), de la familia de los scombridae (pariente de la caballa), conocido en español como Carite oriental y en inglés como Japanese Spanish Mackerel. Procedente del cercano mar interior de Seto (瀬戸内海, Seto Naikai), fresquísimo y delicioso, sabroso, suave, con un punto preciso y sutil de dulzura que te hace salivar al introducírtelo en la boca; muy apreciado en toda Okayama, no tiene nada que envidiar al atún rojo, es símbolo de prosperidad y éxito social ya que conforme va aumentando de tamaño cambia su nombre como si de otro ser distinto, renacido, se tratase. Con 40-50cm se llama Sagoshi (サゴシ), con 50-60cm se llama Nagi (ナギ) y si alcanza más de 60cm pasa a llamarse Sawara. Es un pescado ideal para comer en invierno aunque en su Kanji 鰆 (Sawara) aparece el carácter 春 (Haru) que significa “primavera” ya que es la época en que se acercan más a la costa para desovar pudiendo ser vistos por la gente que así sabe que también se acerca la primavera.
La bandeja de la fotografía es de un supermercado de Okayama en cuya pescadería, según la calidad y frescura del pescado, se vende ya preparado para sashimi. Qué envidia de pescaderías, en las bandejas ponen la hora del corte y si pasan unas horas bajan su calidad y precio, pues en poco tiempo ya no vale para sashimi. La calidad del pescado de un supermercado normal y corriente de pueblo es bastante más notable que la que nos puedan poner por aquí en los mejores restaurantes. Ya estamos deseando volver a disfrutar de los pescados del mar interior de Seto, mientras viviremos del recuerdo.


2 comentarios:

Juancar dijo...

Hombre Dani,aqui Sawara de se no se si hay,pero tenemos unas gambitas de Denia y unos langostinos de Vinaroz,que vete a Japon haber si los encuentras,eh!

Un abrazo

Morita dijo...

Eso si que es verdad, lo ideal sería tener una casa en Denia (si es cerca del restaurante "El Poblet" de Quique Dacosta mejor), una mansión en Vinaroz y porqué no una típica casita tradicional en algún pueblo perdido de japón (cerca del mar interior de Seto) para cuando uno tiene ganas de desaparecer del mundo. A ver si estas navidades nos toca la lotería...