lunes, 29 de septiembre de 2008

Wonderful Town.

El director tailandés Aditya Assarat, formado en los Estados Unidos, nos sorprende gratamente con su primer largometraje. En el sur de una Tailandia recientemente arrasada por el tsunami del año 2004, en Takua Pa, una ciudad en ruinas que antes fue destino turístico y ahora vive afincada en su más triste invierno, también hay lugar para la esperanza.
Ton, arquitecto de Bangkok, solo sabe por las noticias de la televisión lo que allí ocurrió con el tsunami; el lado más herido y oscuro de Takua Pa, la juventud para siempre desposeída, no puede perdonar que sea un extraño quién reconstruya allí la esperanza, saben que este nuevo futuro dorado será para siempre el futuro de otros.
Ton huye del ritmo estresante de la ciudad y se aloja en un hotel en donde ya no se detienen más que los clientes habituales. Ton y Na, la dueña del hotel, viven una intensa historia de amor no exenta de reticencias, de secretos no revelados que resultarán fatales. Na, perseguida todavía por las olas del tsunami, sueña con un futuro distinto lleno de vida; su última oportunidad llegó desde fuera y los fantasmas de la desgracia no pueden perdonar esta osadía.
Algo oscuro se esconde siempre tras la belleza en esta historia, así como algo de luz nace del agrio final inesperado. "Quiero pensar que este suceso es el último que provoca el tsunami, es un sacrificio en bien de todo el pueblo que, con el tiempo, logrará sanar las heridas que ha provocado el tsunami" , según palabras del director.
Magistral en la difícil tarea de encontrar y mostrar belleza entre las ruinas, dignidad entre hombres y arquitectura heridos. Los silencios dicen más que las palabras. La excelente fotografía siempre evocadora logra unir lo real y lo mítico.
Magnifica película, cautivadora, poética, sugerente, trágica y hermosa. Estos días tenemos la oportunidad de disfrutarla en versión original subtitulada (V.O.S.) en los cines Babel (c/Vicente Sancho Tello, 10. tel. Taquilla: 96 362 67 95.) situados muy cerca de la parada de metro de Aragón.


viernes, 26 de septiembre de 2008

Yoshida Kyodai (吉田兄弟).

Desde la primera vez que los escuchas te quedas prendado de sus melodías. Los hermanos Yoshida (Yoshida Kyodai,吉田兄弟) son todo un fenómeno social en Japón, tocan el tradicional instrumento japonés de tres cuerdas, Shamisen (三味線), con la energía de un guitarrista de Rock'n'roll. Innovadores pero sin perder nunca el espíritu de Japón (aparecen siempre en sus actuaciones con ropa japonesa como hakamas, kimonos, etc). Este año estuvieron de gira por España, estemos atentos para no perdernos la próxima!!!



Para más información aquí tenéis la página oficial de los Yoshida Kyodai.

http://www.domo.com/yoshidabrothers/index.html

jueves, 25 de septiembre de 2008

Kyudo en Valencia.

El Kyudo (弓道) es literalmente "el camino del arco", el arte marcial japonés de la arquería. Al igual que todo "camino" (-do, 道), no pretende únicamente el dominio técnico del arte sino que, además, busca el desarrollo moral y espiritual del practicante. Muchos preguntarán: ¿para qué sirve el Kyudo en pleno siglo XXI?; la respuesta no puede ser más sencilla: es, si no una lucha, un pulso, medirse con uno mismo, un tratar de desprenderse de toneladas y toneladas de "ego" que nos aplastan día a día. El kyudo y las demás artes marciales entendidas como "camino" son un intento de encontrar calma, armonía y belleza en el movimiento; un trabajo enriquecedor para toda la vida.
En Torrent, Valencia, se puede practicar, o simplemente acudir a disfrutar viendo como practican nuestros amigos de la Asociación Valenciana de Kyudo (AVAK), concretamente, en el polideportivo Villa del Carmen (c/ermiteta, 2, El Vedat.) los domingos por la mañana.
No es mala medicina para estos tiempos que corren donde hay tanta enfermedad del alma, la mente y el corazón.



domingo, 21 de septiembre de 2008

Applied Materials: publicidad en japonés.

Estos días podemos ver en las vallas publicitarias de Valencia la nueva campaña de Applied Materials sobre placas solares. El lema, escueto, aparece en distintos idiomas: en español "AQUÍ", en inglés "HERE", e incluso hemos encontrado un cartel con la versión japonesa: "KOKO NI ARIMASU ( ここにあります。)" cuya traducción literal sería: "AQUÍ ESTÁ". Encontrar por casualidad, poder traducir y entender esta campaña publicitaria es toda una motivación para los "valientes" estudiantes de japonés, residentes en esta orilla del río Sumida.



La foto es de "Ojo Inquieto" Víctor.

La Albufera.

A unos 10 Km al sur de la ciudad de Valencia se encuentra el Parque natural de la Albufera, este "pequeño mar" (del árabe, al-buhayra) es una de nuestras verdaderas joyas, uno de esos lugares donde se puede acudir a buscar o imaginar nuestros orígenes. Así como el espíritu de Japón está más cerca de los arrozales de Shikoku y los templos de Nara que de los luminosos rascacielos de Tokyo, nuestro carácter está más influenciado, todavía, por la huerta y los campos anegados para el cultivo del arroz que por la Fórmula 1 y la America's Cup aunque muchos quieran olvidarlo.
Puede parecer un tópico manido pero ver atardecer en el lago de la Albufera mientras damos un paseo en barca, rodeados de garzas, gaviotas y patos, entre carrizales, juncos y aneas, es un bálsamo para las heridas, un llevar el ánimo a otras riberas, volver a estar en paz con todo, un querer dar gracias por estar vivo.








Fotos cedidas por www.alquimiadigital.net

viernes, 19 de septiembre de 2008

Kitsuneiro (きつね色)

En nuestra cocina, dorar es freír o asar un alimento hasta que adquiere un tono dorado, el color del oro. Me encantó descubrir que en Japón, al color dorado que adquieren los alimentos al asarlos, le llaman "kitsuneiro" (きつね色), cuya traducción sería más o menos "color del zorro" o literalmente "color zorro". Otra muestra más de lo unidos que están los japoneses a la naturaleza. ¿verdad que resulta hermosa esta forma tan poética de nombrar las cosas más cotidianas?



martes, 16 de septiembre de 2008

Sushi Home.

En el barrio del Carmen, cerca de la emblemática plaza del Tossal, se encuentra SUSHI HOME, para nosotros el mejor restaurante japonés que existe hoy en día en la Valencia metropolitana. De reciente creación, este proyecto ha sido puesto en marcha por un grupo de amigos enamorados de la cocina japonesa. Local pequeño, de corte moderno, minimalista al más puro estilo de Tokyo, el buen gusto está presente en cada pequeño detalle. Que el local sea llevado por españoles no debe ser, en este caso al menos, óbice para entrar a disfrutar de su cocina, desde el primer bocado queda clara la intención de apostar por un producto de calidad a buen precio. Por fin hay nuevas alternativas ante la horrenda trampa sin corazón de los "pseudochinorestaurantesjaponeses" que tanto abundan en nuestra ciudad tan proclive a los llamativos escaparates que al final resultan estar casi siempre vacíos.
De aquí se sale satisfecho en todos los sentidos, el trato resulta ser exquisito, el camarero es todo un "gentleman" y las sushi chefs controlan a la perfección el "timing", evitando que entre platos queden esos "tiempos muertos" que resultan tan desagradables. La carta es amplia, en ocasiones arriesgada sin renunciar a la tradición, destacamos su sublime caballa, sus Futomaki "Kato" y "Yokohama" y un plato reciente que nos resulta acertadísimo, sencillamente perfecto: el "usuzukuri de besugo con sal rosa del Himalaya y aceite de trufa negra". Sólo al recordarlo comienzo a salivar. Refugio inmejorable para paladares nostálgicos o que buscan adentrase dignamente, desde tan lejos, en el sabor de Japón.


Futomaki "Kato"

Usuzukuri de besugo con sal rosa del Himalaya y aceite de trufa negra

http://www.sushihome.es/

SUSHI HOME: C/Mesón de Morella, 3 (barrio del Carmen)
TELÉFONO: 96 391 82 99
HORARIO: De miércoles a domingos 20:30-23:30h
SERVICIO A DOMICILIO

sábado, 13 de septiembre de 2008

Tienda de souvenirs en Córdoba.

Me llamó la atención que entre los artículos expuestos en la entrada de esta tienda de souvenirs en Córdoba, entre las imágenes religiosas y las típicas camisetas con el nombre de la ciudad, junto a unos curiosos azulejos para poner en la puerta de casa, muy discretos ellos, en los que se podían leer cosas como: Aquí vive un electricista o un Doctor o un A.T.S. o un profesor o un juez, etc. Decía que encontré, entre peces, caballos y trajes regionales, un letrero realizado en cerámica que decía "KONNICHIWA" y no pude evitar la sonrisa. Qué curiosa mezcla de souvenirs, qué potaje tan poco acertado. No puedo imaginar en Japón una tienda de Omiyage vendiendo carteles de toros y sevillanas haciendo sushi o un imán para la nevera con una paella de marisco en donde ponga con letras a lunares: "Hola!!!" o un "Buenas tardes!!!" grabado a fuego en el filo de una katana aparentemente milenaria que para más sorna, con casi total seguridad, estará hecha en Toledo, ni mucho menos que a un turista español se le ocurra comprarlo. Creo que tampoco nunca ningún turista japonés comprará el cerámico e imponente "KONNICHIWA".


sábado, 6 de septiembre de 2008

Sandía con sal. (スイカに塩)

La primera vez que me dijeron que en Japón se comen la sandía con sal me quedé estupefacto, tras reponerme del "encontronazo intercultural" busqué y encontré en mi memoria similitudes culinarias, puentes gastronómicos que también nos acercan y nos igualan. Nuestra naranja con sal, el melón con jamón, queso y mermelada, bacalao con confitura de cebolla y puerros, muy parecida la idea de nuestra sopa fría de sandía con sal, aceite, pimienta, tomate...
Los veranos nipones tiene fama de ser muy duros, por húmedos y calurosos, y una de sus formas favoritas de combatirlos es poner en una rodaja de sandía bien fresca un poco de sal (la misma cantidad que nosotros pondríamos en un tomate o en un huevo frito, más o menos). Dicen que si la sandía no es muy dulce conseguimos percibir mejor su sabor, resaltarlo tras ese primer golpe salino en el paladar. Yo, un tanto escéptico, probé esta mezcla de sabores y ya no puedo entender por separado la sandía y la sal. Cuidado, crea adicción!!!
Como curiosidad comentar que con la corteza de la sandía realizan también encurtidos (tsukemono,漬物), como hacemos nosotros con los pepinillos, los ajos, la zanahoria, la col, las olivas, etc.

日本ではすっかり当たり前(反対派もいるかもしれませんが)となっているスイカには塩をかける習慣。ここスペインではすごく以外なことみたいですね。スイカに塩をかけて食べているのを初めてみたスペイン人の彼は口をアングリ。かなり驚いてました。でも騙されたと思って!と試してみたらかなりハマッたみたいです。それ以降彼は塩なしのスイカは考えられない、といつもセットでテーブルへ。家族や友人たちにもお薦めしています。スイカに塩。スペインの方たちにも少しずつ受け入れられているみたいですよ。(Vicki-o)

martes, 2 de septiembre de 2008

Omiyage (お土産)

El Omiyage es un regalo o "souvenir" que llevamos a nuestros seres queridos después de un viaje (demostrándoles que nos hemos acordado de ellos) o para los compañeros de la empresa (originariamente como una especie de disculpa por ausentarnos del trabajo) , etc. Es una tradición japonesa muy arraigada que hoy en día es toda una obligación ineludible. Es frecuente regresar al trabajo después de vacaciones y encontrar la sala de descanso (Kyukeishitsu, 休憩室) llena de regalos que han traído los compañeros desde sus destinos turísticos o desde sus ciudades natales. Generalmente, el Omiyage suele ser comida o bebida típica del origen (galletas, dulces, sake, etc.) y es norma tácita que el regalo vaya cuidadosamente envuelto con un papel de regalo especial para Omiyage que lleva impreso, con letras bien grandes, el nombre de la ciudad japonesa donde ha sido realizado.
Esta costumbre se ha extendido ya a otras situaciones, como la de quién se va de una ciudad y quiere dejar un recuerdo suyo a sus amigos o como la de quién visita a algún amigo en el extranjero (costumbre muy japonesa) y le lleva un poquito del sabor de su tierra en forma de Omiyage para ayudarle así a sentirse más cerca del "sabor de la cocina de su madre" (Ofukuro no aji, おふくろの味).


Omiyage que hace unos días trajo para nosotros Miho-san desde Tokyo.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Valencia, rutas urbanas: Avenida de Aragón-Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Con esta ruta nocturna que nos encanta comenzaremos una sección dedicada a la ciudad de Valencia, ciudad viva que cambia y crece constantemente, ciudad de la que estamos enamorados, ciudad que no es perfecta y tiene muchas cosas mejorables pero que, después de mucho ver y pensar, es el lugar donde queremos vivir. Deseamos mostrar esos trayectos, esos caminos, esos destinos que no suelen aparecer en las guías pero que a nosotros nos han ganado, de alguna manera, el corazón.
Si te gusta el cine de calidad, estudias alguna lengua asiática, te interesa el mundo oriental o simplemente eres un japonés que reside temporalmente en Valencia y en ocasiones sientes nostalgia...encontrarás tu medicina cerca de la parada de metro de Aragón. los Cines Babel ( c/Vicente Sancho Tello, 10. Teléfono taquilla: 96 393 26 77) son el lugar ideal donde encontrar buen cine en Versión Original Subtitulada. Después de la película recomendamos acudir a cenar al Marmara, un restaurante árabe que está situado a escasos metros. El Restaurante Marmara (c/Eolo, 10. Teléfono: 96 362 11 38) me lo recomendó un compañero de trabajo Sirio, es un bar normal donde la gente acude para ver el fútbol mientras comen kebaps y comida árabe casera. Trato amable, suele llenarse, siempre encuentras familias árabes comiendo y eso ya es muy buena señal. La comida está realmente buena y a buen precio. Deliciosos los Falafel (croquetas de garbanzos), el Hummus (crema de garbanzos), Sôgûlme (crema de berenjena con queso de oveja), los Kebaps muy buenos con ingredientes de calidad y a destacar el Beriani con carne de cordero (arroz, carne de cordero, pasas, almendras...) y el Tapsi (cordero con verduras, calabacín, berenjena al horno y pimientos). En la carta también hay pizzas, pinchos, etc. Si te gusta la comida árabe repetirás sin duda. Es nuestro árabe nº1, los japoneses que hemos llevado han salido siempre muy satisfechos. Además, recientemente han abierto al lado la tetería Las 1001 noches, lugar perfecto para tomar un té verde con menta y unos dulces árabes mientras conversamos con buena música de fondo.
Después de cenar recomendamos ir andando por la avenida Aragón hasta el principio de la avenida del Puerto, donde se encuentra la Plaza de Zaragoza desde allí, por el Palau de la Música, bajamos al antiguo Cauce del río Turia y vamos paseando hacia La Ciudad de las Artes y las Ciencias, obra faraónica, símbolo de la Valencia del S.XXI, odiada por unos y amada por otros, referencia internacional diseñada por el arquitecto valenciano Santiago Calatrava.
A Naoko le impresionó encontrar aquí dos caras tan radicalmente opuestas conviviendo de una manera tan armónica. La Valencia Céntrica, llena de Historia , tan europea y señorial; y esa otra Valencia futurista creciendo como un gigante desde sus entrañas. La aldea y la gran urbe entrelazadas.
Es impresionante llegar paseando hasta esta imponente ciudad sumergida, desde el paseo íntimo y silencioso del antiguo Cauce, y encontrar de repente su diseño sugerente tan a la vanguardia, de connotaciones siderales y marinas, ante nuestra mirada embelesada. Inolvidable.