martes, 30 de diciembre de 2008

Noche Vieja (大晦日).

Llega la Noche Vieja, la última noche del año, una noche especial que es símbolo de cambio, una especie de encrucijada en donde muchos decidimos dejar todas aquellas cosas viejas que ya no nos sirven y emprender un camino diferente lleno de novedades. Última noche del año como un último límite, umbral, pórtico, torii. Para muchos se inicia una vía de desprendimiento y redescubrimiento, un giro radical en sus vidas.
En España es costumbre despedirse del año cenando en familia o con los amigos y posteriormente, un poco antes de las 24h, seguir por la televisión las 12 campanadas durante las cuales hay que comerse 12 uvas y brindar con cava o champán (hay localidades donde se comen 12 lentejas), que según dicen, nos traerán un nuevo año de buena suerte. Cada ciudad tiene un lugar especial donde seguir las campanadas, el lugar más famoso es la Puerta del Sol de Madrid donde se reunen miles de personas frente a su mítico reloj. En algunos lugares también se despide el año con hogueras donde simbólicamente arden todas las cosas malas.
En Japón la última noche del año es llamada O-misoka (大晦日) en la cual es costumbre acudir a los templos para escuchar las 108 campanadas (joya no kane, 除夜の鐘) que sirven para eliminar del corazón los 108 defectos humanos (deseo, posesión, ira, envidia, etc), posteriormente se suele comer "Toshikoshi Soba" (年越しそば) ya que los largos fideos Soba (fideos de alforfón) son símbolo de una larga vida.
En ambos países suelen seguirse por la televisión programas de música y variedades (el de Japón se llama "Kouhaku uta Gassen" y lo suele ver todo el mundo), además, en Japón los jóvenes suelen ver combates de lucha "K-1" y los niños películas de dibujos animados "anime".
Más allá de la música y la fiesta, de la luz y el colorido, las doce campanadas deberían ser imagen de un final que siempre trae consigo la posibilidad de un inicio; cada noche debería ser una Noche Vieja en la cual desaparecer, como en una densa niebla, para renacer mejores.

Campana de un templo en Nakasho. 中庄のお寺の鐘。

domingo, 21 de diciembre de 2008

restaurante Els Fanals (Catarroja).

Jorge nos descubrió un lugar especial, hacía tiempo que no disfrutábamos de una cena tan equilibrada en todos los aspectos. El restaurante Els Fanals de Catarroja (NUEVO LOCAL en Plaza Mayor de Catarroja nº5, tel:961140948) tiene un local amplio pero acogedor ya que consigue crear con sus colores, su iluminación y la apropiada distancia entre las mesas un espacio propio para disfrutar de una velada íntima; el trato cercano, amable pero para nada empalagoso; los platos procedentes de la mejor tradición valenciana, cargados de historia y recuerdos. La cocina de la abuela ejecutada con el mismo cuidado. Algunos platos, como el "allipebre" mejor encargarlos con antelación.
Dejamos en sus manos la elección del menú y pudimos disfrutar de su "esgarraet"; un revuelto de gambas (sabrosísimas), ajos tiernos y habas de toma pan y moja; "allipebre" de rape y gambas; el clásico "allipebre" de anguila; "tonyina" que es un plato tradicional elaborado con atún, tomate y pimientos el cual hacía siglos que no comía y que me llevó directamente, por la vía de la memoria del paladar, hasta un piso del bloque de astilleros de la avenida de la malvarrosa en cuya cocina se fraguaban los mismos platos, un piso que ya no poseo lleno de gente que ya no existe; un salmón marinado con eneldo sobre una base de queso muy correcto; hojaldre de carne rellena de champiñones, etc. Todo regado por un vino de la tierra que nos recomendó el dueño, Viña La Picaraza (Bobal, crianza 2005, Utiel-Requena) realmente bueno; finalizamos con unos postres para compartir, los cafés, copa con botella en la mesa (como en los viejos tiempos), el detalle por cuenta de la casa...¡¡¡todo por 80 euros para cuatro personas!!! sinceridad y honestidad, pasión y amor por lo que uno hace, creo que es una de las mejores medidas para combatir esta crisis económica que hace mucho tiempo comenzó, sin que casi nadie se alarmase o se diese cuenta, como una crisis de valores humanos que nos ha traído a la situación en la que hoy en día nos encontramos.
Lo dicho, muy pero que muy recomendable este lugar que promete convertirse en punto de referencia para los amantes de la cocina valenciana auténtica, sin humo, ni farsas, sin engaño ni sorpresas desagradables. Auténticos, continuando una herencia que no debe morir. Consiguen de largo lo que parece ser su mayor pretensión, hacer feliz a quién se sienta en su mesa y que desee regresar. La mejor propaganda el comensal satisfecho, el boca a boca, ¡¡pásalo!!



miércoles, 17 de diciembre de 2008

Puni Puni Expo.

Desde mañana día 18/12/2008 en la galería Mr. Pink (c/Guillem de Castro, 11o, Valencia) podremos disfrutar de esta exposición de artistas españolas y japonesas, una interesante reunión de miradas cruzadas, el arte gráfico más cosmopolita en la Valencia del S.XXI. Prometen una inauguración (20h) divertida e interesante con kimonos, sushi, música y otras sorpresas que se guardan en la manga (del kimono, claro). Para saber que se mueve en el mundo del diseño gráfico, para descubrir nuevas tendencias, la visita es obligada. Dibujos kawaii, muñecas entrañables, joyas, telas con lunares rosas, etc. Creadoras japonesas en España, creadoras españolas que miran hacia Japón.


martes, 16 de diciembre de 2008

Nihon no mojama. 日本のモハマ。

La mojama (del árabe clásico musamma, "hecho cera") es un salazón típico del sureste español (Andalucía, Murcia y Comunidad Valenciana) que se realiza poniendo en sal gorda y prensando uno o dos días los lomos procedentes del atún, posteriormente, tras este proceso de curación, se les quita la sal y se dejan orear entre quince y veinte días.
Suele comerse en cortadas finas aderezadas con aceite de oliva y también, muy típico de Valencia en verano, se pone una rodaja de tomate, sobre éste una de queso fresco y finalmente una cortada de mojama (todo esto aderezado con aceite de oliva y pimienta negra o alguna especia de nuestro gusto como orégano, eneldo, etc).
Pues bien, hace tiempo inventamos una versión de éste plato típico y la hemos llamado "nihon no mojama", literalmente "mojama de Japón" ya que lo hemos "orientalicustomizado". Ponemos la rodaja de tomate, encima el queso fresco (o del que tengamos) y al final colocamos la cortada de mojama; para aderezar empleamos aceite de oliva, un poquito de salsa de soja, pimienta japonesa sansho (山椒 ) y finalmente un poquito de gengibre rallado o en pasta. (verdaderamente delicioso, de verdad). El otro día hicimos la versión sobre una tostada recién hecha con queso de untar, a continuación las fotos. Podéis probar y disfrutar como lo hacemos nosotros cada día descubriendo y fusionando nuestras ricas cocinas y a través de ellas, nuestras culturas y nuestras vidas.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Reciclaje de paraguas.

En el aeropuerto de Osaka encontramos este "punto de reciclaje de paraguas" que se puede encontrar en muchos lugares públicos. La gente, sorprendida por el mal tiempo, compra paraguas que en cuanto cesa la lluvia deja abandonados por la ciudad; si ves un paraguas en un paragüero como éste puedes cogerlo tranquilamente y luego dejarlo en otro igual situado en el otro extremo de la ciudad.

viernes, 12 de diciembre de 2008

La fallera valenciana.

A petición popular y ya que no sólo de kimonos vive el hombre, aquí tenéis unas bonitas fotos de una fallera valenciana con su típico moño (el cual necesita un gran trabajo y numerosas horas; realizado con trenzados y ganchillos, postizos, su peineta, etc) y lo que a mí personalmente cada vez me gusta más: las telas bordadas de su vestido. Siempre imagino cómo sería un kimono realizado con telas de fallera y viceversa, cómo sería un traje de fallera con las más hermosas telas japonesas. Seguro que en ambos casos el resultado sería espectacular.


lunes, 8 de diciembre de 2008

Sawara (サワラ).

En Okayama (岡山) descubrí uno de los mejores pescados que he comido en sashimi: llamado Sawara (サワラ) en japonés (Scomberomorus niphonius), de la familia de los scombridae (pariente de la caballa), conocido en español como Carite oriental y en inglés como Japanese Spanish Mackerel. Procedente del cercano mar interior de Seto (瀬戸内海, Seto Naikai), fresquísimo y delicioso, sabroso, suave, con un punto preciso y sutil de dulzura que te hace salivar al introducírtelo en la boca; muy apreciado en toda Okayama, no tiene nada que envidiar al atún rojo, es símbolo de prosperidad y éxito social ya que conforme va aumentando de tamaño cambia su nombre como si de otro ser distinto, renacido, se tratase. Con 40-50cm se llama Sagoshi (サゴシ), con 50-60cm se llama Nagi (ナギ) y si alcanza más de 60cm pasa a llamarse Sawara. Es un pescado ideal para comer en invierno aunque en su Kanji 鰆 (Sawara) aparece el carácter 春 (Haru) que significa “primavera” ya que es la época en que se acercan más a la costa para desovar pudiendo ser vistos por la gente que así sabe que también se acerca la primavera.
La bandeja de la fotografía es de un supermercado de Okayama en cuya pescadería, según la calidad y frescura del pescado, se vende ya preparado para sashimi. Qué envidia de pescaderías, en las bandejas ponen la hora del corte y si pasan unas horas bajan su calidad y precio, pues en poco tiempo ya no vale para sashimi. La calidad del pescado de un supermercado normal y corriente de pueblo es bastante más notable que la que nos puedan poner por aquí en los mejores restaurantes. Ya estamos deseando volver a disfrutar de los pescados del mar interior de Seto, mientras viviremos del recuerdo.


viernes, 5 de diciembre de 2008

Maikos por un día.

Me resultó curioso encontrar en Kyoto, por los alrededores de sus templos abarrotados de gente, a numerosas turistas que pagan por vestirse y maquillarse como una maiko (aprendiza de geisha) para después posar ante una multitud ávida de nuevas fotografías. Al principio quedas impresionado ante tanto colorido, sus maquillajes, sus kimonos, su "aparente" delicadeza...casi, casi, desde lejos pueden llegar a engañar pero rápidamente, si eres observador, puedes detectar algún fallo que deje al descubierto su impostura. Un paso torpe, un gesto precipitado, un rictus forzado por la vergüenza...vamos, como si nos ponemos un smoking por primera vez en nuestra vida y nos sueltan en la plaza del pueblo ante un centenar de cámaras fotográficas que disparan sin cesar sus flashes contra nosotros.
Después de cenar decidimos dar un paseo por Gion, el distrito donde tradicionalmente trabajaban las geishas, para disfrutar de su ambiente. Inicialmente nos encontramos, cerca del teatro Minamiza, con una zona de ocio llena de restaurantes, pachinkos, karaokes, clubes, etc. Luz y ruido por todas partes, humo, gente, a veces rayando lo vulgar y lo grotesco. Salimos de allí con la convicción de no haber venido hasta Kyoto para ver esto.
Nos acercamos hasta Hanami-Koji ("observar las flores") que es una zona más tranquila, silenciosa y elegante, de luces más tenues; lugar selecto, en algunos de sus negocios no se puede entrar si previamente no hemos sido presentados por alguien de confianza, por otro cliente que nos avale. Aquí es donde trabajan las maikos y las geishas, por estas calles paseamos jugando a imaginar lo que sucederá en las reuniones privadas de sus locales. Hanami-koji es de visita obligada si estamos un par de días en Kyoto.
Íbamos comentando la curiosa imagen que fue ver cómo los cocineros y las camareras de un restaurante salen a la calle a realizar reverencias al taxi de un cliente hasta que gira la esquina, y de repente desde un callejón salió silenciosa pero llena de fuerza la imagen de algo nuevo, distinto para mí: era una maiko que iba o regresaba de algún trabajo. Nuestras miradas casi ni se cruzaron, nos vio y bajó la cabeza, evitó nuestro encuentro y siguió otro camino con pasos rápidos y silenciosos, precisos. No pude hacerle ninguna foto pese a llevar la cámara al cuello, no quise violar ese instante mágico, no quería entrar torpemente en su recinto, nos limitamos a verla desaparecer en la noche para así nunca olvidarla.
Como un fantasma la recuerdo, como un sueño hermoso que no quiere mostrarse, permaneciendo en su mundo flotante de "flores y sauces" como hace cientos de años.
Nada que ver con las "maiko por un día" que vimos esa misma mañana junto al templo de Chion-in.