viernes, 23 de enero de 2009

Seto-O-Hashi (瀬戸大橋)

El puente de Seto-O-Hashi es, con sus 13,1 kilómetros de longitud, uno de los puentes más largo del mundo; une la isla de Honshu (本州 )con la de Shikoku (四国), entre Okayama-ken (岡山県) y Kagawa-ken (香川県), atravesando el mar interior de Seto. En su camino va apoyándose sobre cinco islas más pequeñas y cada uno de estos tramos tiene un nombre distinto. posee dos niveles; en la parte superior tenemos una autopista y por la inferior circulan trenes ordinarios y hay preparada una línea de alta velocidad para que en un futuro la cruce el Shinkansen.
Se precisaron 10 años para su construcción (1978-1988) y con su coste de unos 7.692 millones de $ es el puente más caro de la historia. Está preparado para soportar vientos de hasta 150 Km/h y terremotos de hasta 8,5 grados.
La visión de esta obra maestra de la ingeniería cruzando numerosas islas y desapareciendo en la distancia entre la bruma, sobre el tranquilo mar interior de Seto, fue para mí una de las imágenes más placenteras de las que he podido disfrutar en mi vida, un símbolo de la voluntad del hombre por unir riberas, un esfuerzo titánico por encontrar otros márgenes también nuestros, un buscarnos más entre la niebla de lo desconocido.







domingo, 18 de enero de 2009

Restaurante Les Nits.

Acudimos al Restaurante Les Nits (c/Lepanto 23.Tel.: 963 916 340, Valencia) situado entre las grandes vías Guillem de Castro y Fernando el Católico, más o menos a la altura de las Torres de Quart, guiados por las referencias del imprescindible "Anuario de Cocina de la Comunitat Valenciana 2009" de Antonio Vergara; nos decidimos por su interesante menú del día (incluso sábados). Por 25 euros per cápita (bebida aparte) comemos bien, quedamos satisfechos y salimos contentos, con ganas de regresar para explorar detenidamente su carta.
Los platos resultan correctos, elaborados y presentados con mimo; comenzamos por su versión del hervido valenciano con capellanet (nos gusta la idea de llevar de vez en cuando al estilista a la abuelita entrañable que tenemos encerrada en los fogones de la memoria); seguimos con un chipirón relleno de jamón con una salsa al Jerez de sabores equilibrados y de agradable comer; posteriormente disfrutamos de una carrillada muy acertada (equilibrio entre sabores, carne consistente y aparentemente prieta que se deshace sin esfuerzo en el paladar); para finalizar un arroz de cigalitas un tanto salado que rápidamente, quitando hierro al asunto, saben corregir con un risotto de setas y cigalas (aderezado con un delicioso aceite de trufas) que nos convence.
De postre yema de huevo tostada con trufa; fino y nada empalagoso. Todo regado con un descubrimiento muy recomendable, Bembibre D.O. El Bierzo, elaborado al 100% con uva Mencía, de la bodega Dominio de Tares, vino verdaderamente elegante, con personalidad en nariz y en boca, de fácil beber pero sabroso; según nota de cata "graso, pleno, suave y elegante. De final amplio y muy largo, con una buena persistencia...en nariz aparecen recuerdos frutales muy intensos de frutas rojas".
Local luminoso, elegante y cuidado, trato correcto, buen servicio. Amplia carta de vinos. Panadería deliciosa. Lavabos impolutos, perfectos. Buena relación calidad-precio salvo carta de vinos que resulta extensa pero, para nuestro gusto, de precios un tanto descompensados. Para apuntar en la agenda.

jueves, 15 de enero de 2009

Miyajima (宮島), la isla sagrada.

Hay siempre en Japón un aire mágico, un giro mítico en cada esquina, que logra enamorarnos sin remedio. En su desordenado y caótico urbanismo (junto a un rascacielos podemos encontrar pequeñas casas de madera centenaria; al salir de sus abarrotadas avenidas siempre hay rincones, jardines, templos, llenos de paz y armonía, propicios al recogimiento y la introspección), en el epicentro de su vertiginosa inmensidad, decía, podemos encontrar lugares de leyenda; parece que el futuro y la antigüedad sagrada han aprendido a convivir en Japón.
Cerca de la moderna y acogedora Hiroshima (広島), a unos 50Km de una europeizada arquitectura, nacida del polvo de sus trágicas cenizas, podemos encontrar una isla de visita obligada, Miyajima (宮島, literalmente "isla santuario") es un lugar que en ocasiones puede resultar excesivamente turístico pero que bien merece un día, y si es posible su respectiva noche en alguno de los tradicionales Ryokan (hotel de estilo japonés) que alberga. Además de las cientos de tiendas de souvenirs (en japonés Omiyage), por sus parajes podemos encontrarnos con importantes templos tanto budistas como sintoístas, el más famoso es el santuario de Itsukushima (厳島, nombre verdadero de la isla) cuyo espectacular torii rojo de 16m de altura, realizado en madera de alcanforero, es junto al Fuji-san una de las imágenes más típicas de Japón. El parque Momijidani-koen (紅葉谷公園) que resulta ideal para disfrutar un paseo tranquilo cuando las hojas de los arces adquieren su hermosa coloración rojiza, el templo Daisho-in(大聖院), la pagoda de Tahoto...uno tiene la impresión de que el espíritu de Japón reside en esta ínsula sagrada.
Inolvidable, tras el rotenburo (baños termales al aire libre), con la yukata (kimono de verano) y una copa de sake frío junto a la ventana de la habitación, la hipnótica imagen de los últimos transbordadores que lentamente abandonaban la isla con sus luces intermitentes, pasando junto al gran torii sacro, que poderoso e imperturbable incendiaba la noche.

lunes, 12 de enero de 2009

Ángel González.

Hoy hace un año que murió Ángel González, a la edad de 82 años nos dejó uno de los mejores poetas que ha dado nuestra lengua. Miembro de la generación de los 50, académico de la Real academia de la Lengua y ganador de los premios más importantes (desde el Premio Príncipe de Asturias al Reina Sofía, pasando por el 1º Premio de Poesía Ciudad de Granada-Federico García Lorca). Poeta comprometido con su tiempo, con sus versos logró reflejar magistralmente al hombre urbano que vivió en la España gris de la posguerra. Maestro de la ironía, empleó un lenguaje coloquial y cercano no exento de giros y recursos. Melancólico pero siempre esperanzado, tras la tristeza siempre quedaba una tenue luz de optimismo. Nos ha legado una obra que lectura tras lectura crece y crece mostrándose cada vez más necesaria. Indispensable, imprescindible no olvidar a este grande entre los grandes, recomendado para japoneses que quieren entrar con buen pie en nuestra lengua y para españoles que no quieran perderse uno de nuestros mayores tesoros.
Existe en la editorial Seix-Barral una recopilación de toda su obra que se llama "Palabra sobre Palabra", para regalar, para regalarse, para acompañarnos durante toda la vida iluminando sabiamente las cosas, llenándolas de colores nuevos.


martes, 6 de enero de 2009

Mizuna (水菜)

Mizuna (水菜) significa literalmente "hojas de agua" ya que se cultivaba en surcos anegados de agua. Es originaria de Japón y pertenece a la familia de las brassica (brassica rapa v. japónica), por lo que es pariente del rábano, nabos, grelos, coles, mostaza, etc. El cultivo de esta hortaliza es relativamente fácil, soporta casi cualquier temperatura, requiere estar siempre bien hidratada y en Japón se cultiva prácticamente todo el año. La mizuna tiene un sabor que recuerda a la pimienta (algo parecida a la rúcula pero más suave), por lo que su sabor refrescante, con un puntito como de mostaza, va muy bien en ensaladas, nabe (鍋, cocido típico japonés), salteadas con pasta, en sopas, cremas, etc. Con la mizuna se realiza una "tapa" básica en la cocina casera que se llama sumiso (酢味噌) y que consiste en mezclar en un suribachi (すり鉢, mortero de Japón) miso, vinagre de arroz y azúcar; la pasta resultante se mezcla posteriormente con mizuna y ya está lista para comer. La mizuna es rica en vitamina A y hierro además de ayudar a regular los niveles de colesterol de la sangre, por su alto contenido en clorofila tiene propiedades depurativas.
La mizuna es uno de los ingredientes de la cocina japonesa que más echamos de menos, desde Japón hemos traído un paquete de semillas y hoy mismo, guiados por la nostalgia, vamos a plantarlas en nuestro balcón, a ver como crece la mizuna en Valencia, junto al mar mediterráneo.

viernes, 2 de enero de 2009

Sabiduría oriental.

Para comenzar este año nuevo que ya nace marcado por el nefasto signo de la omnipresente crisis, una profunda y sabia enseñanza encontrada a las puertas de un templo en Nakasho, Kurashiki (倉敷市中庄).

"苦労は人生の花である  苦労の中でかぎりある身を試そう"

"Kurou wa jinsei no Hana dearu Kurou no nakade kagiriaru mi wo tamesou"

Que más o menos querría decir: "LAS DIFICULTADES SON LA FLOR DE LA VIDA, PROBEMOS NUESTROS LÍMITES EN LA DIFICULTAD"