jueves, 20 de mayo de 2010

Arte en los arrozales.

El cultivo del arroz, necesariamente, une a las personas; esta labor artesana precisa de la unión, de la colectividad, para fructificar. Así, el carácter de Japón fue labrándose laboriosamente durante siglos. En la región de Aomori, situada al norte de la isla de Honshu, desde 1993 se realiza en la ciudad de Inakadatemura, con distintas variedades de la planta de este cereal, la reproducción de pinturas famosas; desde un castillo cercano es posible deleitarse siguiendo la evolución de la obra. En la imagen puede verse una reproducción de "el dios del viento y el dios del trueno" de Sotatsu Tawaraya. Es de esta manera, codo con codo, como el trabajo más duro puede transformarse en el profundo placer de crear una obra de arte.

1 comentario:

Sergutel dijo...

!Uau! Que arte y que bonito.
Cuanta paciencia y cuanto tiempo dedicado. Muy propio de los japoneses ;)=