lunes, 25 de octubre de 2010

San Sebastián.

Los amaneceres paseando por La Concha, los montes Igueldo y Urgull delimitando la bahía; frente a la playa una evocadora Isla de Santa Clara. El palacio de Miramar y sus jardines, el Peine de los Vientos de Eduardo Chillida, sus iglesias llenas de arte, la elegante y señorial arquitectura que recorre la ciudad. El hotel María Cristina y el teatro Victoria Eugenia con su glamour; El Kursaal, esos cúbica geometría de Moneo que ilumina mágicamente la noche. La alta cocina de Arzak, precisa, equilibrada, perfecta, puro terciopelo para el paladar; los pintxos en la zona vieja, especialmente en el Zeruko, campeón de pintxos en el 2010 situado en la calle pescadería. El txacolí de Getaria, el bacalao al pil-pil, el delicioso txangurro y un sin fin de platos coloridos haciendo equilibrismo en las barras de los bares. El jazz en directo del subterráneo club Altxerri, sus colores tan distintos a los del mediterráneo, el carácter de sus gentes, las playas, el paisaje, su brisa, el puerto, kilómetros y kilómetros de paseos cogidos de la mano y sin rumbo fijo, esa profunda y arrebatadora magia que nos ha conquistado…acabamos de regresar a casa y ya estamos pensando en cuándo podremos volver a San Sebastián.







domingo, 17 de octubre de 2010

Pedro Hernández sensei en Cheste

Pedro Hernández sensei, 4ºdan del Aikikai Hombu Dojo de Tokyo, estará impartiendo un curso interesantísimo en Cheste (Valencia) el último fin de semana de octubre, seguro que trae consigo toda su energía, su entrega, su honestidad y generosidad. Curso importante.

sábado, 9 de octubre de 2010

Eigo Kawashima, "Jidaiokure" 河島英五、時代おくれ

Quiero compartir con vosotros una canción de Eigo Kawashima 河島英五, famoso cantante japonés ya fallecido que a mí me gusta especialmente. 時代おくれ ("Jidaiokure"), que quiere decir algo así como desfasado, fuera de época, anticuado u obsoleto.

martes, 5 de octubre de 2010

初心忘るべからず

初心忘るべからず(shoshin wasuru bekarazu), cuya traducción literal sería "no se debe olvidar el espíritu inicial", es una hermosa sentencia que se emplea en Japón para recordarnos que nunca debemos olvidar las ganas de querer aprender de cuando nada sabíamos, ni ese extraño y precioso don de la inexperiencia; siempre debemos trabajar, hacer las cosas, con las ganas y la humildad del principiante. Los sueños y las metas que teníamos al principio del camino deben, de alguna manera, brillar con la misma intensidad y pureza, también, en otros tramos del camino.